Hoy desperté con el pensamiento clavado en una frase: “Nunca digas nunca…” Porque este estos últimos años de mi vida han sido los años de los nunca…
Les explico por qué:
Recuerdo cuando me jactaba de nunca haberme tenido que desvelar durante la carrera… cómo siempre me organicé para no dormir después de las 10:30 pm. Y me burlaba de mis compañeros auquellos que a las 3 am estaban haciendo trabajos o estudiando para examen!
Recuerdo también cuando alguna amiga tenía una relación amorosoa con un hombre divorciado, cómo era algo tan inaceptable para mi… yo NUNCA me metería en esos líos!
Recuerdo haber conocido a alguna señora batallando con 2 niños pequeños que se llevaban pocos años y pensaba… qué esa señora no supo cuidarse y por eso se hizo de 2 pequeños en tan poco tiempo?? Qué loco… a mi NUNCA me va a pasar algo así. Ja!
Yo NUNCA quise depender de mis padres cuando yo llegara a la adultez. Me chocaba pensar que iría todos los fines de semana a su casa a comer, a llevar a mi familia, a estar allí como muéganos…
Ahora digo, venga! Qué falta? Desde entonces, desde que sucedió todo lo insucedible ahora ya puedo esperar TODO de la vida.
Les cuento que llevo 2 años y medio desvelada…. sip… al menos me levanto 2-3 veces por la noche para atender a mis DOS niños que se llevan ÚNICAMENTE 16 meses entre ellos, producto de mi matrimonio con mi esposo que POR CIERTO, antes estuvo casado… Y quienes creen que son mi brazo derecho? Acaso mis papás que son los que me ayudan con los niños? Así es…
Qué más esperar? Je n’ai sais pas… La vida es, en efecto una caja de sorpresas.
