You’ve got to get yourself together
You’ve got stuck in a moment
And now you can’t get out of it
-Bono, U2-
Alguna vez te has sentido "atascado en un momento"?
Es desesperante verdad? Porque no te mueves ni para atrás
ni para adelante y allí estás, simplemente atorado.
Lo he vivido más de una vez. Y cada que lo vivo pienso que será
la última. Pero pasa, y pasa una y otra vez.
Con las experiencias vividas, he tenido que aprender a soltar.
Por mi, por mi salud y mi bienestar. Para no sufrir… o no sufrir más.
Aprender a decir adiós. Aprender a aceptar que aunque yo no lo quiera
así, las circunstancias cambian, los sentimientos cambian y seguro
habrá que dejar fluir. Dejar fluir... exactamente eso es lo que a veces
tanto trabajo me cuesta.
Me cuesta dejar ser, de cuesta aceptar que así son las cosas y
así lo quieren las personas.
Es por eso que inserto este pequeño escrito titulado "Cerrando Círculos".
Esto me lo envió un amigo en un momento en el que me sentía atascada
en un tiempo y me ayudó. No podía salir de una circunstancia y me tenía muy mal.
Se los comparto:
Cerrando círculos
Cerrando círculos.
O cerrando puertas.
O cerrando capítulos.
Como quiera llamarlo.
Lo importante es poder cerrarlos.
Lo importante es poder dejar ir
momentos de la vida que se van clausurando.
¿Terminaste con su trabajo?
¿Se acabó la relación?
¿Ya no vives más en esa casa?
¿Debes irte de viaje?
¿La amistad se acabó?
Puedes pasarte mucho tiempo de tu presente
'revolcándose' en los por qués,
en devolver el cassete
y tratar de entender
por qué sucedió tal o cual hecho.
El desgaste va a ser infinito porque en la vida,
tú, yo, su amigo, sus hijos, sus hermanas,
todos y todas estamos abocados a ir cerrando capítulos.
A pasar la hoja
A terminar con etapas
o con momentos de la vida y seguir adelante.
No podemos estar en el presente añorando el pasado.
Ni siquiera preguntándonos por qué.
Lo que sucedió, sucedió.
Y hay que soltar, hay que desprenderse.
No podemos ser niños eternos,
ni adolescentes tardíos,
ni empleados de empresas inexistentes,
ni tener vínculos
con quien no quiere estar vinculado a nosotros.
No.
¡Los hechos pasan y hay que dejarlos ir!
Por eso a veces es tan importante
destruir recuerdos, regalar presentes,
cambiar de casa.
Papeles por romper,
documentos por tirar,
libros por vender o regalar.
Los cambios externos pueden simbolizar
procesos interiores de superación.
Dejar ir, soltar, desprenderse.
En la vida nadie juega con las cartas marcadas
y hay que aprender a perder y a ganar.
Hay que dejar ir,
hay que pasar la hoja,
hay que vivir sólo lo que tenemos en el presente.
El pasado ya pasó.
No esperes que te devuelvan,
no esperes que te reconozcan,
no esperes que
'alguna vez se den cuenta de quién eres'
Suelta el resentimiento,
el prender 'tu televisor' personal
para darle y darle al asunto,
lo único que consigue es dañarte mentalmente,
envenenarte, amargarte.
La vida está para adelante, nunca para atrás.
Porque si tú andas por la vida
dejando 'puertas abiertas', por si acaso,
nunca podrá desprenderse ni vivir lo de hoy con satisfacción.
Noviazgos o amistades que no clausuran,
posibilidades de 'regresar' (a qué ¿?),
necesidad de aclaraciones,
palabras que no se dijeron,
silencios que te invadieron.
¡Si puede enfrentarlos ya y ahora, házlo!
Si no, déjelo ir, cierra capítulos.
Díte a ti mismo que no,
que no vuelves.
Pero no por orgullo ni soberbia
sino porque tú ya no encajas allí,
en ese lugar, en ese corazón,
en esa habitación, en esa casa,
en ese escritorio, en ese oficio,
tú ya no eres el mismo que se fue,
hace dos días, hace tres meses,
hace un año, por lo tanto,
no hay nada a que volver.
Cierra la puerta, pasa la hoja, cierra el círculo.
Ni tú serás el mismo
ni el entorno al que regresas será igual
porque en la vida nada se queda quieto,
nada es estático.
Es salud mental, amor por ti mismo
desprender lo que ya no está en tu vida.
Recuerda que nada ni nadie es indispensable.
Ni un persona, ni un lugar, ni un trabajo,
nada es vital para vivir
porque cuando tú viniste a este mundo
'llegaste' sin ese adhesivo,
por lo tanto es 'costumbre'
vivir pegado a él
y es un trabajo personal
aprender a vivir sin él,
sin el adhesivo humano o físico
que hoy te duele dejar ir.
Es un proceso de aprender
a desprenderse y humanamente
se puede lograr porque,
te repito, nada ni nadie
nos es indispensable.
Sólo es costumbre, apego, necesidad.
Pero ... cierra, clausura, limpia, tira,
oxigena, despréndete, sacúdete, suelta.
Hay tantas palabras para significar salud mental
y cualquiera que sea la que escojas, te ayudará
definitivamente a seguir para adelante con tranquilidad.
¡Esa es la vida!
Advertisement
