Salte la navegación

Archivos Mensuales: noviembre 2008

Hace unos días entré en una pequeña crisis existencial. Como que de pronto no sabía qué sucedía conmigo. Derrepente entré en lo que en psicología le llaman “reciclaje”, que es como un la repetición de patrones conductuales que en el pasado se presentaron.  Todavía traigo atoradas muchas muchas cosas, pero al menos ya las estoy concientizando.

Alguna vez mi psicólogo me diagnosticó comportamientos de co-dependencia. En ese entonces no me quedaba muy claro qué era aún cuando leí un par de libros.

Lloraba hace un par de días preguntándome porqué estaba recayendo… pero peor me hacía sentir cuando pensaba en el por qué el ser supremo lo había permitido si sabe que tengo 2 niños pequeños y que el descontrol que me trae venía a fastidiarme la vida.  Me culpaba pues debería de haberlo superado antes para no provocarles problemas a mis críos… Claro que hoy habiendo vuelto a informame sobre este comportamiento aberrante comprendo que es una patología y que cualquiera puede recaer con o sin gatillos que lo disparen.

En fin, hoy me sentía desganada y apática. Me desperté temprano con mil y un cosas por hacer pero confiezo que estuve haciendo nada y volví a dormirme un rato más. Todo esto junto con mi bebé de 3 meses quien se queda en casa conmigo mientras su papá y su hermano están en el trabajo y guardería respectivamente.

Y pasó que entre lágrimas voltée a ver al pequeño y me encontré con la grata sorpresa de encontrarlo contemplándome como si fuera la más bella de las flores o una luna llena hermosa… y pues así es, con su preciosa sonrisa me decía que no importando cómo me sintiera, cuán hinchados pudiera tener los ojos por llorar, yo siempre sería bella para él. Porque soy su mamá y como mamá soy (al menos ahora) su máximo ser.

Entonces dí gracias a Dios por haberme mandado a estas criaturas. A estos 2 niños que cada uno a su manera me dicen cuánto me aman y cuán perfecta soy para ellos. Hoy siento gratitud por tenerlos, por poder tomar sus cabecitas y oler su cabello perfumado y poder mirar sus ojitos expresivos, tocar su piel suave como terciopelo y besar sus cachetitos regordetes. Doy gracias a la vida por haberme permitido tener estas 2 luminarias que alumbran mi camino y me cargan las pilas.

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.